El bizcocho Red Velvet es un clásico, por su sabor, por su aroma y sobre todo por su textura, es un increíble bizcocho para nuestras tartas y que mejor que conocer esta receta para prepararla en San Valentín.

Todos conocemos este peculiar bizcocho, pero vamos a hacer un breve repaso del Bizcocho Red Velvet, o “terciopelo rojo” es un bizcocho con una base de cacao, aroma a vainilla y con una miga consistente que se consigue a partir de una base de mantequilla y húmeda, gracias al suero de leche o Buttermilk.

Su principal característica es su color, de un rojo intenso, pero oscuro, es una tarta que se escoge para fechas muy señaladas como es el día de San Valentín o para tartas de boda.

El relleno más característico es una crema de queso, aunque está claro que la podremos combinar con multitud de rellenos, pero ahora, vamos a centrarnos en la base, el bizcocho.

Ingredientes
(Dos moldes de 15 cm)

  • 30 gr. de mantequilla a temperatura ambiente.
  • 300 gr. de harina.
  • 1 cucharadita de bicarbonato de sodio.
  • 1 cucharadita de levadura química (tipo Royal)
  • Una piza de sal.
  • 2 huevos L.
  • 270 gr. de azúcar.
  • 25 gr. de cacao puro en polvo.
  • 250 gr. de buttermilk (230 de leche entera + 20 de zumo de limón).
  • 1 cucharadita de vinagre de manzana.
  • 1 cucharadita de pasta de vainilla o la ralladura de una vaina.
  • Colorante en pasta rojo.

Preparación


Todos los ingredientes deben de estar a temperatura ambiente.

Precalentar el horno a 180º, con calor arriba y abajo.

Cubrir los moldes con papel de hornear y engrasarlos para que el desmoldado sea mucho más fácil.

Para el Buttermilk: mezclar la leche y el zumo de limón, lo dejamos reposar por al menos 10 minutos para que se corte nuestra leche.

Tamizamos la harina, el cacao, el bicarbonato, la levadura y la sal, y reservamos.

Batir la mantequilla con el azúcar durante 10 minutos, esto es lo que va a hacer que tengamos una miga húmeda y maravillosa.

Una vez que lo tengamos, agregamos los huevos uno a uno, integrándolos bien. Agregamos la vainilla y la cucharadita de vinagre y mezclamos ligeramente,

Diluir el colorante rojo en nuestro Buttermilk, cuanto este esté listo.

Dividiremos la harina reservada, en tres partes y la Buttermilk en dos (a ojo, no es necesario medir), vamos a ir mezclando los ingredientes, sin dejar de batir, a velocidad muy baja, por tandas, empezando y terminando por la harina. No mezclar en exceso.

Repartimos por igual en los dos moldes y lo llevamos al horno, aproximadamente, durante 45 minutos. Una vez listo, sacamos del horno, dejamos reposar unos cinco minutos sobre una rejilla y parado este tiempo, desmoldamos.

Y listo, tenemos nuestro bizcocho Red Velvet.